CAPÍTULO I
1. La deontología
La deontología
consiste, en el tratado de los deberes, que se encuentran determinados a través
de la ética;
los cuales establecen obligaciones que se tienen que cumplir en orden.
La deontología
se práctica
de manera independiente, y no existe en el campo anotado ningún
otro medio relacionado con la misma que no sea el de los Colegios Profesionales
para promoverla; mantenerla y defenderla y en el caso del Ecuador de los
principios consagrados en el Código Orgánico de la Función de Justicia.
En Ecuador, es el Estado el encargado de
presentar los mecanismos legales necesarios para propiciar la forma de realizar
la deontología.
El mismo, es quien encarga funciones de orden público
y además
dota de potestades de tipo disciplinario a los profesionales del derecho; para
un adecuado y correcto desempeño
de la misma. La deontología se nutre de dos corrientes, siendo las
mismas el marco jurídico y el marco legal.
Dos son los requisitos necesarios e indispensables,
para que exista responsabilidad en las actuaciones que llevan a cabo los
profesionales del derecho, siendo los mismos la libertad y la independencia. El profesional anotado tiene que ser
independiente, ya que se encarga de tomar por sí
solo una serie de decisiones, y además
tiene también
que ser libre, debido que al ejecutar la serie de acciones lleva a cabo
necesita contar con la debida libertad.
1.1. Etimología
La deontología, proviene del vocablo griego deon que significa deber y de logos que quiere decir ciencia o razonamiento. Es una palabra que fue empleada por primera vez por el filósofo inglés Jeremías Bentham, quien se encargó de desarrollar una doctrina relacionada con los diversos deberes que son concebidos en lo referente, con un fundamento utilitarista; que es aplicado a determinadas situaciones de orden social-
“El término deontología, a pesar que lingüística y socialmente no puede sustituir a la moral, ni mucho menos a la ética, ha sido bien influyente dentro de un círculo cada vez más amplio de personas”. Gómez Pérez.
1.1. Etimología
La deontología, proviene del vocablo griego deon que significa deber y de logos que quiere decir ciencia o razonamiento. Es una palabra que fue empleada por primera vez por el filósofo inglés Jeremías Bentham, quien se encargó de desarrollar una doctrina relacionada con los diversos deberes que son concebidos en lo referente, con un fundamento utilitarista; que es aplicado a determinadas situaciones de orden social-
“El término deontología, a pesar que lingüística y socialmente no puede sustituir a la moral, ni mucho menos a la ética, ha sido bien influyente dentro de un círculo cada vez más amplio de personas”. Gómez Pérez.
Con el término
anotado, se hace mención
a la rama perteneciente a la ética,
cuyo objetivo es el estudio de los fundamentos del deber y de las normas
morales. Es referente al conjunto ordenado de las obligaciones y de los deberes
morales que tienen los profesionales en lo relacionado a una determinada
materia. También
se le conoce como teoría
del deber, y al lado de la axiología es una de las dos ramas principales de
la ética
normativa.
1.2. Definición
La deontología se define como aquella referente a los deberes que cada profesional tiene consigo mismo, así como también con los demás. Consiste en la ciencia que se encarga de estudiar al conjunto de los deberes morales, jurídicos y éticos con los cuales se debe ejercer una profesión liberal determinada; satisfaciendo cualquier tipo de sentido axiológico.
1.3 Importancia del estudio de la Deontología Jurídica
1.2. Definición
La deontología se define como aquella referente a los deberes que cada profesional tiene consigo mismo, así como también con los demás. Consiste en la ciencia que se encarga de estudiar al conjunto de los deberes morales, jurídicos y éticos con los cuales se debe ejercer una profesión liberal determinada; satisfaciendo cualquier tipo de sentido axiológico.
La deontología es “aquella parte de la filosofía que trata del ORIGEN. LA NATURALEZA Y EL FIN DEL DEBER, EN CONTRAPOSICIÓN A LA ONTOLOGIA, QUE TRATA DE LA NATURALEZA, EL ORIGEN Y EL FIN DEL SER.
1.3 Importancia del estudio de la Deontología Jurídica
La aplicación de las
normas deontológicas es hoy día indispensable en el quehacer cotidiano del
hombre, pero sobre todo en aquellas que desarrolla el jurista, que si bien
ejerce una profesión humanista con altos valores éticos como la justicia, la
equidad, la lealtad, la verdad y la seguridad jurídica, es común que de él se
escuchen, de entre la vox populi, frases tan conocidas y lapidarias como:
“Entre abogados te veas”, “Dios libre a esta casa de abogados”, “Ojalá nunca
tenga que caer en manos de un abogado”, “Mi abogado se vendió a la otra parte”,
“Aboganster”, y muchas similares. Es claro que más de las veces estas
expresiones son injustas, pues ciertos pseudoprofesionales del derecho,
denominados con bien ganado sarcasmo “leguleyos”, “picapleitos”, “coyotes”,
“simuladores”, “tinterillos”, etc., se ostentan como abogados sin serlo y han
desprestigiado tan noble actividad.
Por las razones
señaladas es importante fomentar y poner en práctica las normas deontológicas
en cualquier ámbito social o del conocimiento en que nos desenvolvamos, de
manera especial entre estudiantes y profesionales del derecho, a fin de que las
mismas dejen de ser letra muerta y se conviertan en una exigencia, tal como lo
mandan los tiempo y la sociedad actuales.
1.4 Relación con Otras ciencias
La deontología jurídica se relaciona
grandemente con la ciencia del derecho y todas las que se derivan de ésta ya
que es como auxiliar de la misma, porque es primordial en el ejercicio, con la
filosofía, porque de aquí viene la ética y es donde se saca su objeto y sus
métodos. Con la psicología, que tiene que ver con la conducta y el
comportamiento del ser humano, con la sociología, en fin, se podría decir que
con la mayoría de las ciencias porque el derecho es una de las ciencias que
interactúa y vive relacionándose con la sociedad. Ya que es para establecer los
derechos y deberes de cada quien.
1.5. Generalidades
El actuar moralmente, o como debe actuarse, supone aceptar de manera consciente determinadas reglas o limitaciones bien específicas, las cuales ponen limitaciones, tanto a la prosecución del propio interés, como también a la prosecución del bien general.
1.5. Generalidades
El actuar moralmente, o como debe actuarse, supone aceptar de manera consciente determinadas reglas o limitaciones bien específicas, las cuales ponen limitaciones, tanto a la prosecución del propio interés, como también a la prosecución del bien general.
A pesar de que los mismos no consideran
la existencia de fines innobles, los cuales se tienen que descartar, debido a
motivaciones morales necesarias para el fomento adecuado de los intereses y de
la búsqueda
del bien general. Los filósofos
denominan a las concepciones éticas
deontológicas
y las contraponen a las concepciones de estructura teleológica.
Quienes se encargan de la suscripción de concepciones teleológicas, rechazan por completo la noción de que existan actos especiales que sean correctos o incorrectos en sí mismos.
Quienes se encargan de la suscripción de concepciones teleológicas, rechazan por completo la noción de que existan actos especiales que sean correctos o incorrectos en sí mismos.
Los deontólogos se encargan de ir más allá de la toleración de favoritismos. Las consideraciones de la autonomía pueden permitir el otorgamiento en circunstancias no extremas, un mayor peso a los intereses propios; valores y proyectos de los intereses de las demás personas.
“Las concepciones deontológicas no solamente otorgan más peso a evitar la existencia de malos actos, entendiéndose por ellos cualquier violación de las normas que a los mismos intereses del resto de los agentes; y además exigen que se otorgue más peso a evitar los malos actos y a la prevención de los mismos”.
1.6 Vocación y Profesión
Al
hablar de vocación humana queremos decir que el hombre tiene un destino ó
misión en el mundo, que debe ir realizando mediante su propia actividad,
convirtiéndolo en parte de historia particular. Cuando hablamos de profesión,
es porque a trabé de ella, como actividad central de nuestra vida, vamos
haciendo realidad nuestra propia misión en el mundo.
1º)
Debemos tomar conciencia de nuestra vocación profesional. 2º) Trabajar por
vocación Rasgos de los que trabajan por vocación: Adaptación; hay un ajuste
entre aptitudes e inclinación con la dedicación al trabajo. Satisfacción; trabajar
así produce gozo y satisfacción, son personas que contagian felicidad, dan la
impresión de que todo les es fácil y natural. Rendimiento; éste será mayor que
cuando se trabaja sin cualidades , forzado ó con desganas. Personalización;
algunas personas se encuentran comprometidas con su trabajo, y esto les ayuda a
la creatividad y realización personal. Superación; no contentos con lo
conseguido, intentan superarse y hacerlo cada vez mejor.
En
el ejercicio de la profesión encuentra el hombre el cauce ordinario
para su realización personal. Consciente Crítico Creador Actitudes en el
ejercicio de la profesión-Responsable: (consciente de la tarea y de sus
deberes)-Competente: (conocimientos técnicos)-Laborioso: (activo, no
perezoso)-Dialogante (buenas relaciones humanas)-Participativo (apto para
trabajar en grupo)-Honesto (honrado)-Creativo
La
Vocación y nuestros Valores Tu vocación se orienta a algo que valoras, pero no
es lo único que valoras, incluso muchas veces ni siquiera es lo que más
valoras; sino más bien te sientes identificado con esa tarea, te proyectas a
través de su percepción, imaginación y atención hacia ella.
Qué
caracteriza a una Vocación? Se dice que la vocación es un llamado; pero este
que llamado“ es un proceso paulatino, muy sutil en un principio. Pero si
comienzas a poner atención a tu sentir podrás darte cuenta que se expresa en
forma reiterada, en cosas que te llaman la atención más que otras, o energías
que te animan a avanzar en algún sentido y te satisface realizar, o en anhelar
o soñar despierto respecto a determinadas cosas.
La
vocación tiene como base la reunión de aptitud e interés. Las aptitudes son
útiles para una variedad de tareas o actividades, pero no todas esas
actividades a la persona la reconfortarán lo suficiente, aún cuando obtenga
buenos resultados. Quedan entonces fuera las tareas, conocimientos o
actividades en que muestras habilidad pero no muestras mayor curiosidad por
ellas. Puede que una persona tenga interés por una determinada actividad pero
no aptitud, lo que no le permitirá obtener los resultados que espera. Quedan
fuera los intereses en que no posees habilidad para ellos.
Es
una necesidad propia. Hay cosas que gustan pero no van con la forma de ser de
uno, por ejemplo, puedes encontrar lindo el valet, pero no lo ves en ti, no lo
sientes como para ti, pero lo encuentras lindo en otras personas. Este es un
gusto ajeno a ti.El gusto propio tiene que ver con tu identidad, con tu forma
de ser, es inherente a ti. Vocación es según la definición la inclinación natural
a un estado, profesión o carrera. Nace de ti , es decir, recurres a él por ti
mismo, no sólo cuando alguien o algo te lo recuerda y después olvidas. Siempre
pones atención a lo que encuentras de este interés en alguna persona, o lo que
ves en la televisión, o en lo que escuchas, pones atención y lo registras en tu
mente.
Seguridad.
Es un gusto, donde te sientes con capacidad de determinación y de decisión. Inspiración.
Un trabajo que te produce inspiración, donde presientes poder imprimirle un
sello personal a ese trabajo, te ronda un enfoque diferente del mismo. Valoración
Sientes admiración y valoración, tanto en ti como en los demás, por ese desempeño.
Consideras que las verdades más interesantes están relacionadas con él. Puede
ser en el humanismo o en la tecnología o en la ciencia, etc. Son los
conocimientos o capacidades que te gustaría adquirir. Racionalmente consideras
que todo tiene su valor, pero en esto incursionas más.
Satisfacción y trascendencia.
Es un interés que produce satisfacción personal y trascendencia, que se logra
por alguna forma precisa de entrega a los demás (ya sea directa o
indirectamente). Con esto quiero decir que en una persona no cualquier forma de
entrega produce satisfacción, ya que en ella no radica un mayor valor, incluso
hay actividades que al no estar acorde a las características personales llegan
a producir desgaste.
Cómo elegir la Profesión?
Nuestra profesión debe ser el camino que nos lleve a la realización de nuestros
sueños. Pero puede haber más de una profesión que nos lleve a ellos. Por lo
tanto debemos elegir la carrera que: Sea el camino más directo a su
realización. Es decir la que está más relacionada con ellos. La que nos
presente menos dificultades, es decir en la que poseamos las aptitudes
necesarias, donde en lo posible se reúnan la mayor cantidad de nuestros
intereses. En donde nuestra personalidad esté acorde a la labor que se realiza
en ella considerando aspectos de socialización y ambiente físico en donde se
desarrolla.
1. MORAL
Inicialmente podríamos decir que la moral es la ciencia del actuar, de las costumbres y lo vivido por el hombre.(2) Se dice que nuestras acciones tienden a encauzarse y repetirse en lo que corresponde a hábitos y costumbres; por ello, no es posible pensar en personas amorales, pues no son existen personas sin ciertas costumbres y hábito.
La moral es “un conjunto de principios, preceptos, mandatos, prohibiciones, permisos, patrones de conducta, valores e ideales de vida buena que en su conjunto conforman un sistema más o menos coherente, propio de un colectivo concreto en una determinada época histórica … la moral es un sistema de contenidos que refleja una determinada forma de vida”.
Se puede definir la moral como el conjunto de convicciones y pautas de conducta que guían los actos de una persona concreta a la largo de su vida. En este sentido, estos modos de vida, individuales y comunitarios, se concretan en tradiciones, religiones y sistemas filosóficos que en algunas ocasiones se llaman moral en la medida en que son modos de vida concretos.
La moral se compone de dos aspectos o ámbitos; por un lado, es valorativa y, por otro, es normativa. Se dice que es valorativa en cuanto establece criterios de distinción entre lo bueno y lo malo; por su parte, es normativa en cuanto ordena hacer el bien y no hacer el mal. No corresponde a la moral decidir qué es bueno, pues el bien tiene carácter ontológi
En definitiva, podríamos decir que la moral es “un conjunto de principios, preceptos, mandatos, prohibiciones, permisos, patronos de conducta, valores e ideales de vida buena que en su conjunto conforman un sistema más o menos coherente, propio de un colectivo concreto en una determinada época histórica… la moral es un sistema de contenidos que refleja una determinada forma de vida”.
Torre
Díaz, “…este modo de vida no coincide plenamente con las convicciones
de todos los miembros. Es un modelo ideal de buena conducta socialmente
establecido”.
ÉTICA
La ética es una ciencia y, como tal, explica las cosas por sus causas.(9) En efecto, “…no se trata aquí de emitir una opinión más acerca de lo bueno o lo malo; se trata de emitir juicios sobre la bondad o maldad moral de algo, pero dando siempre la causa o razón de dicho juicio”.
ÉTICA
La ética es una ciencia y, como tal, explica las cosas por sus causas.(9) En efecto, “…no se trata aquí de emitir una opinión más acerca de lo bueno o lo malo; se trata de emitir juicios sobre la bondad o maldad moral de algo, pero dando siempre la causa o razón de dicho juicio”.
La
ética es ciencia por su carácter eminentemente racional.
Por lo que se dice que la ética no es producto de la emoción o del instinto, como
tampoco es resultado de la intuición del corazón, y mucho menos de la pasión.
Además, la ética se identifica como una ciencia práctica,
porque está diseñada para realizarse en la vida práctica.
Por
otra parte, la ética es considerada como una ciencia normativa,
pues se dirige a brindar normas para la vida, orienta la conducta práctica,
dirige, encauza las decisiones libres del hombre. Por ello, es rectora de la
conducta humana.
De lo
expuesto, podemos extraer las características identificadoras de la Ética;
a) Es una
ciencia,
b) Es
racional,
c) Es práctica,
d) Es normativa,
e) Su tema es la bondad y maldad de los actos humanos.
c) Es práctica,
d) Es normativa,
e) Su tema es la bondad y maldad de los actos humanos.
Desde este panorama se puede definir la Ética como “…una ciencia práctica y normativa que estudia racionalmente la bondad y maldad de los actos humanos”
.
Tanto
la moral como la ética orientan nuestras acciones. No obstante, la moral
orienta nuestra conducta directamente, por su parte, la ética no tiene por qué
tener una incidencia inmediata en nuestra vida cotidiana, puede servir de modo
indirecto de orientación pues su objetivo es indicar qué concepción moral es
más razonable.
A
pesar de mostrar sus diferencias, en la práctica, la ética y la moral
comúnmente se utilizan como sinónimos. Si revisamos la raíz etimológica de
ambas palabras, podremos escudriñar que significan algo semejante; modo de ser,
carácter (ethos: morada; moris:
costumbre).
Por
ejemplo, se habla del comportamiento poco ético cuando queremos decir que no se
conforma a la moral vigente. En este sentido, podemos decir que no podemos
separar en forma absoluta la moral y la ética, lo vivido y lo reflexionado pues
reflexionamos en la vida, “nuestras razones nacen de nuestra
concreta moral y los bienes que buscamos son los bienes concretos de
nuestra tradición.
Nuestra racionalidad depende de lo particular, del contexto, de nuestra historia y no podemos salir de esta finitud e historicidad hacia principios abstractos y universales salvo en la ficción o el sueño”
DIFERENCIAS
E IDENTIDADES ENTRE LA MORAL Y LA ÉTICA
Existen
una serie de diferencias conceptuales y de contenido entre la moral y la ética;
no obstante, también hay campos de conexión entre ambas.
Nuestra racionalidad depende de lo particular, del contexto, de nuestra historia y no podemos salir de esta finitud e historicidad hacia principios abstractos y universales salvo en la ficción o el sueño”

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